viernes, 31 de diciembre de 2010
MUCHA GOZADERA!!!
martes, 28 de diciembre de 2010
domingo, 26 de diciembre de 2010
LOS PEQUEÑOS DETALLES
viernes, 24 de diciembre de 2010
SE VENDE
Caetano Veloso
jueves, 23 de diciembre de 2010
GRAN HERMANO
miércoles, 22 de diciembre de 2010
UNDER
sábado, 18 de diciembre de 2010
viernes, 17 de diciembre de 2010
ENORMIDADES
Charlie Parker - Saxophone
Coleman Hawkins - Tenor saxophone
Hank Jones - Piano
Ray Brown - Double bass
Buddy Rich - Drums
Bill Harris - Trombone
Lester Young - Tenor saxophone
Harry Edison - Trumpet
Flip Phillips - Tenor saxophone
Ella Fitzgerald - Vocals, Scatting
The Lineup:
0:18 - Coleman Hawkins,
Hank Jones, Ray Brown, and Buddy Rich.
2:53 - Charlie Parker,
Hank Jones, Ray Brown, and Buddy Rich.
5:15 - Hank Jones,
Ray Brown, and Buddy Rich.
7:12 - Bill Harris, Lester Young,
Hank Jones, Ray Brown, and Buddy Rich.
10:43 - Flip Philips, Harry Edison,
Ella Fitzgerald, Bill Harris, Lester Young,
Hank Jones, Ray Brown, and Buddy Rich.
14:56 - The End
martes, 14 de diciembre de 2010
INVERNANDO E HIBERNANDO INTIMIDADES
me dan las lentas hojas
vestidas de silencio y amarillo.
Soy un libro de nieve,
una espaciosa mano, una pradera,
un círculo que espera,
pertenezco a la tierra y a su invierno.
Creció el rumor del mundo en el follaje,
ardió después el trigo constelado
por flores rojas como quemaduras,
luego llegó el otoño a establecer
la escritura del vino:
todo pasó, fue cielo pasajero
la copa del estío,
y se apagó la nube navegante.
Yo esperé en el balcón tan enlutado,
como ayer con las yedras de mi infancia,
que la tierra extendiera
sus alas en mi amor deshabitado.
Yo supe que la rosa caería
y el hueso del durazno transitorio
volvería a dormir y a germinar:
y me embriagué con la copa del aire
hasta que todo el mar se hizo nocturno
y el arrebol se convirtió en ceniza.
La tierra vive ahora
tranquilizando su interrogatorio,
extendida la piel de su silencio.
Yo vuelvo a ser ahora
el taciturno que llegó de lejos
envuelto en lluvia fría y en campanas:
debo a la muerte pura de la tierra
la voluntad de mis germinaciones.
SE NOS HA IDO MORENTE...
sábado, 11 de diciembre de 2010
SIN TIMÓN NI TIMONEL

en las minas del rey Salomón.
sin timón ni timonel,
por mis sueños va, ligero de equipaje,
sobre un cascarón de nuez,
mi corazón de viaje,
luciendo los tatuajes
de un pasado bucanero,
de un velero al abordaje,
de un no te quiero querer.
cuando no quedan
islas para naufragar
al país
donde los sabios se retiran
del agravio de buscar
labios que sacan de quicio
jueves, 9 de diciembre de 2010
CATHERINE

"Llegó al departamento de joyería con una curiosidad nueva, como si en el curso de una recepción hubiera pasado de una habitación en la que su atención se hubiera orientado, con la música de vals, exclusivamente hacia los perfumes, a otro salón donde no viera más que las joyas que saltaban sobre los escotes a ritmo de polka. Se paseó así ante los collares de perlas que pendían bajo las luminarias, parecidos a estolas mojadas que se han puesto a secar; ante los pendientes torneados en forma de nudo y de caracol, figuras retóricas de labios soldados por la erupción de metal dorado, o sencillas lágrimas vertidas de dos en dos por ojos de turquesa, de amatista, de ópalo. No iba a comprar nada, buscaba solamente un lugar en que detenerse, depositar su soledad y distraer al animal familiar, sentado sobre sus hombros, que imitaba sus gestos y sus miradas con una pereza natural e indolente. Mientras avanzaba con las manos en los bolsillos, un destello repentino surgió, proveniente de un estuche azul marino, neto y fugaz como un recuerdo espontáneo destacándose sobre el fondo de una memoria sombría. Se volvió a mirar y vio, al aproximarse, los anillos luciendo intermitentes. Los pequeños diamantes delicadamente encastrados en terciopelo de tacto brumoso parecían invitarle a inclinarse, a captar las emanaciones de su espera eterna y singular. Discretos y recogidos en su vestido cortado en fría blancura, dejaban entrever por arrebatos su intimidad centelleante de verde recién brotado, de confidencias violetas , de rojo ardiente que hacía palidecer el ojo. Cada resplandor era un ser frágil que el menor movimiento de cabeza hacía nacer o morir. Tomó un anillo y orientó el pequeño ojo de vidrio hacia la luz. Abismó su mirada en aquel espejismo de colores fantásticos que le cautivaba. Rompiendo la quietud de un mar transparente, el resplandor saltó como una nota luminosa y todas las voces en torno a él se apagaron. Cada vez que aparecía, el destello caía sobre una pequeña zona oscura escondida en su interior, y la hacía vibrar dolorosamente. El instante, primero ciego, era repentinamente atravesado y deslumbrado por un rayo de tiempo puro.
Su mano derecha, experta, elegía los anillos uno a uno y los pasaba a los dedos de la otra mano que esperaba las ofrendas tímida y complaciente. “Estoy fabricándome una mano”, se dijo, y una media sonrisa se esbozó en sus labios. Luego se despojó de sus anillos con el mismo cuidado que había puesto en adornarse con ellos, observando con disimulo a la dependienta y a las personas que se detenían ante el muestrario, sin que se pudiera decir si intentaba atraer las miradas o asegurarse de que no le vieran. Él mismo, en el curso de un duelo, no hubiera sabido distinguir el honor de la cobardía o de la simple argucia. En cada mirada que le dirigían veía el brillo frío y sostenido de una flecha metálica, sentía cómo su punta ardiente le penetraba el corazón y el calor coloreando sus mejillas. Era incapaz de bajar los ojos, su propia vergüenza le impedía huir. Se hacía entonces más pequeño y, disipado el resto de virtud humana, se hallaba a ras del suelo, luchando por mantenerse en vida en la inmensa trampa de la jungla. Mientras permanecía al acecho, la mano librada a sí misma palpó un anillo, se lo tragó como una boca y lo deslizó en el bolsillo. En aquel preciso momento, por uno de esos azares que contestan la inocencia de los cuentos, una mano se posó sobre su hombro.
-Señor, haga el favor de seguirme."
KRISIS

miércoles, 8 de diciembre de 2010
ALMA: PREFIERO AMAR...
que no soy de este planeta,
que caí de algún cometa
fuera de circulación,
O acaso sea un clon
de algo así como un salvaje
que articula algún lenguaje
de una extraña dimensión.
Porque sucede...
que entre la fe y la felonía,
la herencia y la herejía,
la jaula y la jauría,
entre morir o matar
prefiero, amor, amar,
prefiero amar, prefiero amar,
prefiero amor, amar.
También pudiera ser
que me esté volviendo loco
porque me pegó el siroco
de la levedad del ser.
Y qué le voy a hacer
si me falla alguna pieza
por creer que la Belleza
no se rinde ante el poder.
Y así sucede...
Y puestos a elegir
entre el oro y el Parnaso,
yo me pido ser payaso,
mago, acróbata o faquir.
O acaso un elixir
con orgiásticas burbujas
o la bola de las brujas
donde sueña el porvenir.
Porque sucede...
Aute: alevosía
Aute: Volver a verte
Aute: me va la vida en ello
Silvio Rodríguez: me va la vida en ello
y que jamás puse en venta ninguna quimera
siempre evité ser un súbdito de los laureles
porque vivir era un vértigo y no una carrera,
pero quiero que me digas amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello,
dímelo, me va la vida en ello.
Cierto que no prescindí de ningún laberinto
que amenazara con un callejón sin salida
ante otro más de lo mismo, creyendo distinto,
porque vivir era búsqueda y no una guarida
pero quiero que me digas amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello,
dímelo, me va la vida en ello.
Cierto que cuando aprendí que la vida iba en serio
quise quemarla deprisa jugando con fuego
y me abrasé defendiendo mi propio criterio
porque vivir era más que unas reglas en juego
pero quiero que me digas amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello,
dímelo, me va la vida en ello.
Pero quiero que me digas amor, [quiero que me digas amor]
que no todo fue naufragar [que no todo fue naufragar por haberte]
por haber creído que amar [por haberte creido a ti]
era el verbo más bello, dímelo, me va la vida en ello. [dimelo]
Quiero que me digas amor, [que me digas amor]
que no todo fue naufragar [que no todo fue naufragar por amor]
por haber creído que amar [por haber creido que amar]
era el verbo más bello, dímelo, me va la vida en ello. [dimelo]


jueves, 2 de diciembre de 2010
OTRO PAR DE ZAPATOS...
Ivan Ferreiro: el ruido del avión